viernes, 9 de septiembre de 2011

Tondeluna. El nuevo gastrobar de de Francis Paniego



No suelo comentar restaurantes ni lugares cercanos a mi casa, pero esta vez la ocasión lo merece y además, como este blog nació para dar recomendaciones a mis amigos de los lugares del mundo y restaurantes que más me gustan, tengo la intención de añadir alguna pista también cerca de casa. Porque no hace falta cruzar medio mundo para comer de forma memorable.


De hecho, solo hace falta pasarse por el Espolón de Logroño y buscar Tondeluna, el nuevo local que Francis Paniego ha abierto en la capital riojana. Tuve la suerte de que un buen amigo, aficionado a la gastronomía y el vino tanto o más que yo, me invitara a comer. Fue un lujo. Así que desde aquí, gracias César, te debo una.
Las croquetas que mi madre nos enseñó a hacer
Como llegué tarde, mi gastro amigo ya había pedido un aperitivo clásico, las famosas croquetas del Echaurren, exportadas a Tondeluna. "Las croquetas que mi madre nos enseñó a hacer", cuenta la carta. Y es que Marisa puso las bases a la cocina de Francis. Aunque luego él ha completado esas bases con gran maestría, para lograr nuevas visiones de tapas clásicas como las patatas bravas, nuestra segunda opción. Unas patatas bravas muy particulares, cilindros de patata con la jugosa salsa en el centro, dedicadas a Sergi Arola.
Las patatas bravas (dedicadas a Sergi Arola)
Decidirse para pedir es difícil. Son muchas las opciones y muy divertida la carta. Los nombres de sección no tienen desperdicio. Puro Storytelling: "Verde que te quiero verde" "Me tienes frito" "y un pimiento" "metiendo la cuchara..." "Contigo pan y..." En fin... una delicia todo.
Yogurt de foie-gras con caviar de vino tinto
Para empezar nos decantamos por probar lo que al final resulto mi plato favorito de la comida: "Yogurt de foie-gras con caviar de vino tinto" Dedicado a Quique Dacosta. Una delicia para amantes del foie, con curiosos esferizados de vino tinto y unas espirales crujientes. Me pareció sublime.
Arroz ligado a modo de risotto con laminas de sepia y trufa
Después un "arroz ligado a modo de risotto con laminas de sepia y trufa" Antes de seguir ya os aviso que habíamos quedado para regalarnos un homenaje. ¡Y vaya si lo fue! El aroma de la trufa aún me llega. Muy fino el arroz y perfecta la combinación. Para repetir también.
Cocochas de merluza con patatitas en salsa verde
De la mar, elegimos las "cocochas de merluza con patatitas en salsa verde" Los que me conocéis bien sabéis que no probé este plato, aunque tenía una pinta estupenda, pero mi gastroamigo dijo que estaban buenísimas y no puedo hacer otra cosa que creerle, porque doy fe de que no quedo nada en su plato.
Carne roja, hortalizas y chipironcitos, salteado todo al wok
De la montaña, aunque menos, elegí la "carne roja, hortalizas y chipironcitos, salteado todo al wok" delicioso también. A pesar de que nunca hubiera pensado en mezclar carne con chipironcitos, confieso que el experimento me gusto. Ahora, no se si yo seré capaz de imitar a Francis y repetir esta combinación en mi casa. Ya os contaré.
Tosta templada con queso, manzana y helado de miel
El momento postres tampoco bajo el nivel. "Tosta templada con queso, manzana y helado de miel" para él y "Mojito con ensalada de platano y menta" para mi. Casi no puedo seguir escribiendo al recordarlo. El helado de mojito, sublime y la combinación deliciosa. Esto sí he probado a copiarlo, con cierto éxito.
Mojito con ensalada de plátano y menta
Como correspondía al homenaje, regamos la comida con un cava Dioro Baco riojano. Aunque cualquier vino de los que tondeluna tiene en su carta hubiera acompañado perfectamente a semejante comida y a la perfecta compañía.

Por poner algún "pero", he oído comentarios en contra de un elemento distintivo del local, las mesas corridas. La verdad es que sorprende, pero en mi caso no fue un problema, ya que el espacio central entre nosotros y una familia, que estaba sentada al otro lado de la mesa, estaba vacío. Aun así, igual en una ciudad tan pequeña como Logroño puede coartar un poco la conversación si estas sentado junto a un conocido. El día que fui yo había al menos 6 twitteros conocidos en la sala, aunque perfectamente repartidos. Es una apuesta arriesgada, pero me gustan las opciones diferentes. Un concepto tabernario llevado a un restaurante diferente tiene su gracia.

Ah! ya sé que estáis esperando el precio de semejante homenaje. Creo que no debo revelarlo dado que no pagué yo, pero no fue para nada excesivo. Además, en la carta encontraréis algunos menús muy interesantes: "Voy deprisa pero me cuido" por 10€ con un entrante y un postre a elegir de la carta. Un menú del día por 20€ con un entrante un principal y un postre (lunes a viernes) y "Estoy atondelunado" en el que por 25€ por persona se eligen 5 platos y dos postres de la carta para compartir y probar más. Además se puede pedir el vino por copas (entre 2 y 4€)

Después de escribir todo esto y aún salivando sólo puedo pensar: ¡¡¡a ver cuando encuentro una excusa para volver!!!

PD: @Francispaniego siento que mis fotos del móvil no estén a la altura de tu cocina ;-)