jueves, 31 de enero de 2013

Jaffa: el antiguo puerto mediterráneo de las cruzadas


Un buen plan para una excusión desde Tel Aviv es recorrer el paseo que separa la ciudad de Old Jaffa, el antiguo puerto donde desembarcaban los cruzados y que aún conserva su encanto de ciudad antigua con sus casitas que parecen un belén.

Old Jaffa
Entre sus callejuelas se puede visitar a artesanos locales, tiendas de arte y un curioso parque con un puente (hoy cerrado por precaución) que se mantiene desde el tiempo de las cruzadas haciendo honor a los 12 signos del zodiaco. En una mezcla esotérica y religiosa tan propia de la época.
Puente del zodiaco
Sin embargo el viejo puerto se ha convertido en un gran ejemplo de reconversión atractiva para el turismo, con los hangares de carga transformados en galerías de arte, locales de moda e incluso, muy cerquita, se puede asistir a los ensayos del grupo espectáculo de percusión Mayumana, que tienen su sede en un hangar de Jaffa.

La gastronomía también es una excusa perfecta para acercarse a la ciudad. Muy cerca de la ciudad vieja se esconde un lugar donde dicen que Abu Hassan elabora el mejor hummus de Israel. Las colas de gente de los alrededores lo atestiguan y hacen más fácil localizar el lugar.
Hummus
Pero lo que de verdad merece la pena es caminar por toda la cornisa junto al mar hasta llegar a "The old man and the sea" o Hazaken Vehayam, el auténtico, porque hay una sucursal más turística en pleno puerto de Jaffa. El que yo os hablo está en 83 Kedem Street, frente a un gran parque. Me lo recomendó un seguidor de Twitter y no pudo ser mejor recomendación. La caminata que hay hasta el restaurante viene bien, porque es mejor llegar con hambre.
"aperitivos" de Hazaken Vehazam
Aunque la carta es extensa sólo hay que elegir el segundo, porque el primero consta de más de 20 platos diferentes de aperitivo junto con pan recién hecho. Si te acabas alguno de los platos o el pan, te lo reponen hasta que sale el segundo... Los pescados locales a la brasa son estupendos y los pinchos de pollo y carne también estaban deliciosos.

Las raciones inmensas y el precio súper económico. De postre, te de menta y buñuelos con miel. Por cierto, la bebida también está incluida y es una enorme jarra de limonada. En este local hay pocos turistas. En el del puerto, no hay casi locales. Decidid vosotros cuál preferís probar, yo no tengo duda.

De vuelta hacia Tel Aviv encontraréis novios sacándose fotos en el pintoresco puerto de Jaffa, donde podréis tomar un zumo de granada y disfrutar de otro atardecer maravilloso a orillas del Mediterráneo.