Después de recorrer el Big Sur, la historia continúa en la segunda ciudad de California, la de las grandes cuestas imposibles, los tranvías y el encanto de ciudad pequeña (aunque no lo es) que no tienen otras ciudades americanas. San Francisco tiene un centro de la ciudad como tal, lleno de estupendas galerías de arte abiertas al público que merece la pena recorrer, tiendas, restaurantes... lo que los europeos entendemos por un centro de ciudad. El tranvía es la mejor forma para recorrer esta ciudad de calles empinadas porque además permite disfrutar de las vistas.
