lunes, 7 de enero de 2013

Barood: Cena Sefardí en el centro de Jerusalem a ritmo de jazz

Concierto de Jazz durante la cena en Barood
Encontrar esta joya sefardí no es fácil, a pesar de que se encuentra en pleno centro de la parte nueva de Jerusalem en un estrecho callejón que sale de Jaffa St. La verdad es que Feingold Courtyard echa un poco para atrás cuando consigues encontrarlo, pero esconde alguno de los mejores restaurantes calidad/precio del centro de la ciudad.



Nos decantamos por Barood por mi curiosidad por la cocina sefardí y porque ofrece actuaciones de Jazz en directo y esa noche tenían una muy interesante. El local es muy pequeño con no más de 10 mesas, algunas en la zona del bar, y una pequeña terraza, así que si podéis reservar, es recomendable.


Siento que las fotos no estén a la altura de lo sabrosa que estaba la comida, pero es lo que tienen los lugares con un ambiente íntimo y poca luz. El restaurante, con paredes de piedra, está lleno de detalles curiosos, carteles antiguos y, sobre todo, ofrece unos conciertos muy agradables y una cocina excelente. Además, tienen wifi gratis, que siempre es de agradecer.

La carta es muy completa con versión en inglés y en hebreo. Aunque los platos del día y recomendaciones fuera de carta están sólo en hebreo. Un cartel en inglés en el exterior y la ayuda de las amables camareras nos ayudaron a elegir entre lo más recomendable del local.

Almendrucos verdes en salmuera
Comenzamos con una curiosidad recomendación de la camarera. Almendrucos verdes, con las almendras sin formar, curados en salmuera como las aceitunas. Se toman como aperitivo y la verdad es que nunca hubiera pensado en comer esto tras años y años pelando almendrucos con mi abuelo. Pero lo cierto es que estaban buenos.

Berenjenas con yogur
Para seguir elegimos un plato de la carta: berenjenas con yogur. Sencillamente deliciosas. Unas rodajas de berenjena asadas, con una salsa de yogur con piñones por encima. Fue de lo más rico que comimos en todo el viaje a Israel, un país con gran pasión por las berenjenas asadas, por cierto.

Pastelillos de sésamo calientes con tomate picante
Después, aceptando una nueva recomendación, probamos una especie de pastelitos de sésamo con una salsa de tomate picante. Los pastelitos estaban calientes y riquísimos. Resulta curioso el hecho de que, teóricamente esta cocina sefardí bebe la esencia de la cocina española, origen de los judíos sefardíes; y, sin embargo, no resulta similar en absoluto a la cocina española actual.

Albóndigas con salsa de vino y ciruela
Quizá el plato con más paralelismo con la cocina española fue el plato principal, albóndigas con salsa de ciruela y vino. Una delicia, con la mezcla agridulce de la salsa de ciruelas pasas y el vino, junto con una carne sabrosa y mezclada con frutos secos picados.

Tarta de chocolate caliente con helado
Los postres también están a la altura de la comida, os recomiendo dejar espacio para disfrutarlos. Optamos por una deliciosa tarta de chocolate, caliente, sabrosa, untosa... la boca agua de recordarlo. Y una selección de trufas de la casa, en diferentes variedades. No pudimos ni terminarlas, aunque estaban también buenísimas, especialmente las que estaban mezcladas con frutos secos.

Trufas variadas
Toda la cena no llegó a 60€ al cambio (dos personas) Por último, una recomendación, no os marchéis sin probar alguno de los vodkas caseros de frutas. Yo opté por el de naranja. Es un licor fuerte, como corresponde, pero muy aromático. Ideal para terminar una cena estupenda y una velada musical única. Momento mágico en Jerusalem.

Vodka casero de naranja

Nota: Saliendo por el otro lado del callejón se accede directamente a la zona de marcha nocturna de Jerusalem. Todo a pocos pasos, para los más trasnochadores.