viernes, 13 de agosto de 2010

Thelma y Louise 3ª parte... Los Ángeles


Continuando el viaje, donde lo dejaron las Thelma y Louise originales, llegamos a la locura de Los Ángeles. Una ciudad diseñada para y por el coche. Es casi imposible dar cuatro pasos seguidos. Las autopistas de entre 5 y 7 carriles dominan la ciudad. Como dije en mi anterior post, creo que es la única ciudad del mundo en la que no conseguí orientarme en todo el tiempo que estuvimos. ¿Alabado sea el GPS!


Nos alojamos en Hollywood, como no podía ser menos, y más concretamente en el Hollywood Celebrity Hotel. La habitación era muy amplia, con buen desayuno que tomábamos en la salita que había en la propia habitación, bagels calentitos, wifi, bien situado... una buena elección en Los Ángeles. Incluso @aldaytu dice haber reconocido a la ínclita Paris Hilton en su coche con chófer delante del hotel. Se sitúa justo detrás del teatro Kodak. Así que lo primero que hicimos fue ir a saludar a George


Otra buena recomendación fue el local en el que cenamos, el Mels. Un drive in clásico convertido en restaurante que te traslada según entras a la película Grease... una de mis debilidades. Desde la mesa puedes elegir la música, muy a tono con el local. Ah! la comida es deliciosa y barata.


Nuestro periplo por Los Ángeles comenzó, como corresponde por el valle donde se enclavan la gran mayoría de los estudios de cine y TV. Esta ciudad está tan íntimamente ligada a ambos, que es difícil esquivar la sensación constante de encontrarte en una película. Asomarse al valle permite ver cómo se sitúan los estudios, unos al lado de los otros. Aunque una tiene la sensación como en Egipto de estar viendo los restos de una civilización casi desaparecida... el glamour de Hollywood no es lo que era hace medio siglo.


Muchos estudios ofrecen visitas guiadas pero sin duda la más recomendable son los Estudios Universal. Se trata más de un parque temático al estilo Disney que de visitar los estudios en si, pero merece la pena.


Si no eres un fanático de las atracciones de feria (eso sí tematizadas con diferentes películas) lo mejor que puedes hacer aquí es coger el trenecito que te enseña los estudios, sobre todo los de TV en pleno funcionamiento



Este tren te explica la historia dorada de Hollywood, te pasea por los diferentes decorados de distintas películas famosas y a través de las pantallas puedes ver trozos de películas que se han rodado en esos entornos. resulta muy interesante y está muy bien contado. Además durante el recorrido van pasando cosas (terremotos, una escena de tiburón, una avalancha de agua...) que lo hacen muy entretenido. Para los fans de la serie Mujeres Desesperadas, te pasean por la calle donde se rueda esta serie... con sus casitas floreadas...


Tras el atracón de cine, una visita a las casas de las estrellas, salpicadas por la zona norte de la ciudad: Beverly Hills, Melrose Place y otras muchas... no conseguimos ver a nadie famoso entre sus altos muros de protección... pero el entorno era maravilloso y super cuidado. Allí comencé mi colección de fotos de flores por la cantidad y por el aroma que desprendían todos los jardines.


Aparcadas en Beverly Hills fuimos testigos de una persecución de paparazzi a una limusina... pero fuimos incapaces de descubrir quienes eran los protagonistas de la noticia. Tuvimos varios intentos de visitar el Getty center, pero bien porque no encontrábamos la entrada (el navegador nos llevaba por la privé) o por que tenía una fiesta privada... no pudimos. Otra vez será.



Para acabar las jornadas y ver atardecer... qué mejor que una playa californiana. Para el primer día elegimos Santa Mónica, con su pier con noria y escuela de trapecistas. Allí, de nuevo en una película, asistimos al rodaje de una escena en la garita de los vigilantes, al más puro estilo de Pamela y sus chicos. 


Esta playa es estupenda, muy familiar y la envidia de ver las casas con acceso directo a la arena aún no se me ha curado después de un año. Es, como la mayoría de playas californianas, un lugar estupendo para hacer surf y aunque no hay tantos surfistas como en Malibú, merece la pena observarles desde el paseo del pier. 


Para cenar elegimos el Bubba Gump que hay en el mismo espigón. Una referencia cinematográfica a la peli Forrest Gump que tiene restaurantes franquiciados por todo los USA. Este es especialmente bonito porque está colgado sobre el mar y las vistas son estupendas. Allí asistimos al partido final de la NBA en el que Gasol gano con los Lakers el anillo de campeón. La ciudad entera estaba entusiasmada y nuestros compañeros de barra nos trataron como reinas compatriotas de uno de sus ídolos. El camarero, un encanto por cierto!! Mejor que el Brad Pitt de Thelma y Louise ;-)


En el restaurante se comen básicamente gambas, cocinadas de muy diversas formas... y te van sacando comida y bebida hasta que pones el cartel de "stop Forrest stop" Una noche divertida y estupenda.

Para la mañana siguiente dejamos conocer "el centro" de Los Angeles, lo que se llama "el pueblo" que consiste en la misión española que dió origen a la ciudad y la calle adyacente Olvera Street que conserva (de una manera un poco artificial) todas las casas coloniales y el aire mexicano. Está lleno de puestillos y turistas, pero visitar las casas es gratis y muy interesante. En una encontraréis un gran cactus entre el que os podéis meter para sacaros una foto que luego os sirva para el pefil de twitter.


Del origen de la ciudad, al lugar más gramuroso, Rodeo Drive. En mi vida me he sentido más fuera de lugar que en esta calle por la que solo caminan los turistas, ya que los compradores se bajan de los coches que sus chóferes aparcan en la propia puerta. Esa imagen de Pretty Woman con las bolsas mirando escaparates es totalmente falsa. Eso sí, es un gusto mirar los escaparates porque no puedes permitirte nada de nada, ni siquiera haciendo una locura. El lugar está impecablemente limpio y, como no, lleno de flores maravillosas.


Siguiendo la costumbre de acabar la jornada en una playa, esta última noche elegimos Venice beach. Una zona más asequible que Rodeo para hacer compras y una playa estupenda donde abundan también los surfistas.



Llegar con el coche a la playa, aparcar al borde de la arena, disfrutar del atardecer viendo hacer surf...


y terminar en uno de los muchos locales de copas que rodean esta playa, la más animada de California por su ambiente nocturno, acompañada de Jimmy Hendricks... no tiene precio


En la siguiente entrega recorreremos la que dicen es la carretera más bella de los USA, el Big Sur, que une Los Angeles con San Francisco por la costa.